Pregunta por todo el recorrido
La dirección por sí sola no permite saber si el recinto se adapta a tu familia. Pregunta cómo es el recorrido desde el punto de encuentro hasta el dohyō: escalones, ascensores, tipo de suelo y asientos disponibles. Si alguien utiliza una ayuda para moverse o llevas un carrito, indica qué necesitas para acceder. Pide información concreta del recinto confirmado.
Confirma las instalaciones que necesitáis
Piensa en aseos, vestuarios, sitios para las pertenencias y un lugar donde pueda esperar un acompañante. Pregunta cuáles están disponibles y si su uso es compartido o privado. Si tu familia tiene necesidades sensoriales o de comunicación, explica las circunstancias relevantes y pregunta qué puede organizarse. Un intérprete de inglés puede formar parte del programa, pero la interpretación no resuelve por sí sola todas las necesidades comunicativas. Habla de las necesidades individuales antes de la sesión, sin esperar que el equipo las deduzca.

Decide con la información del recinto
Los programas de Tokio y Osaka utilizan espacios concretos y cualquier evaluación de acceso debe referirse al lugar confirmado para tu reserva. Explica qué condiciones son imprescindibles y cuáles simplemente ayudarían. Así el organizador podrá responder con claridad y tú decidir si la visita propuesta se adapta a tu familia. Guarda esas confirmaciones con el itinerario y compártelas con los adultos acompañantes. No conviertas un ajuste solicitado en un servicio supuesto hasta que el organizador lo haya aceptado.
